
Ginola, Cantona, Gascoigne, Djalminha y ahora Gutiérrez. Son ese tipo de jugadores mágicos, cracks fuera de serie, que como está escrito en el guión aparecen uno de cada cinco partidos.
Gutiérrez, como me gusta ese nombre, no pasa desapercibido ni para lo bueno ni para lo malo. Nadie imagina alguien capaz de protagonizar un alcorconazo y un tacón para la historia, todo en una misma vida.
Ese hombre es Gutiérrez, hombre o lo que sea, porque desgraciadamente en el furbol ibérico nuestro también se oyen valoraciones ajenas al propio deporte. Que si imita a Redondo, que si imita a Beckham, que si le gustan las tías... los tíos... los primos... Oséase, grande, o casi que no, la afición que le aclama en prácticamente todos los campos de fútbol bajo el apelativo de "maricón", pobre del catorce si encima fuera negro.
Y seamos sinceros, no es aquel jugador de echarle huevos como puede ser el ilustrísimo capitán, y con total seguridad, de aquí a dos telediarios podremos escuchar rajadas sobre alguna actitud del 14. Pero de lo que estoy seguro es que, lo siento de la Morena, pocos pueden desmontar una defensa con un simple toque como lo hace el mágico Gútico.
De otro lado, a pesar de las adoraciones de Lama y de los medios madrizleños, no podemos elevar al 14 al séptimo cielo que ocupa don Alfredo con su remate de tacón frente al atlético en el 54... o Fernando Carlos con su tacón-regate en Old Trafford en el 2000... esos elementos tuvieron la poca vergüenza de respetar la letra pequeña del contrato del Olimpo, de estar presentes tanto en momentos de foto como en los momentos en que la bola se vuelve cuadrada.
Eso sí, la siguiente pivón seguro que pone presentes a todo el mundo, hasta Bernabéu! floja ella
Kelly Brook... Agurrr