
En ese "proclive al fraude" sistema de elección en el que se decide el destino de semejante manojo de millones, uno podría preguntarse para que sirven las visitas del comité a las sedes candidatas si luego, al final, no hay un sistema objetivo de valoración de todos los parámetros importantes para la celebración exitosa de unos
juegos olímpicos. Sarkozy nos dio pistas de cómo funciona manifestando abiertamente su apoyo a Brasil. Apoyo incondicional claro, sin nada que ver con la operación jugosa de venta de material militar que está intentando cerrar con el país sudamericano. Pura coincidencia. Tu me das cremita, yo te doy cremita. Rollo Eurovisión. Claro y ahí ya empiezan los malpensados... "que si las
putas de la castellana ya no son lo que eran", "que si el Rey se queda sin conversación en encuentros con países republicanos", "que si en estos encuentros internacionales ponen a Zapatero cara la pared y con lo brazos en cruz sujetando los libros de inglés que debería haber aprendido", "que si Gallardón estuvo rácano con los regalitos al comité, desconfiando de las indicaciones de ZP, que le decía que aquí sí, que aquí podía tirar del sastre de Camps"...
Yo, me niego a seguir esa línea, indignado estoy, o no. Que estoy convencido que Río va a ser una sede ejemplar, que el problema de la seguridad se arreglará eficazmente con unas cuantas sangrías en la favela realizadas por policías borderline y analfabetos; que el espectáculo sera inolvidable y que sus participantes podrán despilfarrar a voluntad sin que sean estorbados por esos 50 millones de brasileños que viven con menos de 1 dolar diario... qué ahorradores.
En fin, todo un Picasso representando lo de "Citius, Altius, Fortius". Que emoción. Luego llegará Bolt, correrá por debajo de los 9.40 y saltará por encima de los 9 metros... y nos creeremos la historia de la genética!: Esa mierda esta muy buena tío.
Pero bueno, esa es otra historia, y si no que se lo digan a las rodillas de Ronaldo que por "anomalía de crecimiento", no soportaron las entradas sufridas por los adversarios en diversos momentos a lo largo de su carrera. Entre nosotros, se conoce que más que por las entradas, fueron las salidas las que colmaron el vaso, ¿alguien ha dicho Cicarelli?.